Mi primera cana. A mi cabello acude un primer brote invernal. ¿Será el principio de una nueva etapa o será el anhelado éxito que hace tanto he propiciado?
La vida que supe construir. Evitando la tentación de lo fácil y lo inmediato. Pensando siempre en lo fundamental, y nos en los decorados. El llamado de lo divino. El llamado del amor cotidiano. Preservando siempre los amores verdaderos, los auténticos, los que no se van con el viento de una nueva estación.
Una cana. La portaré con orgullo. Porque la experiencia me ayuda a seguir por el camino hacia la felicidad.
viernes, 30 de mayo de 2008
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4 comentarios:
Uno de los indicios de la vejez... ¿eso es el éxito?, perdone usted pero no comparto esta forma de pensar, yo prefiero al momento que viene y se va, la juventud que explota de una vez y no se va consumiendo poco a poco en lo que el sistema llama "felicidad".
Lo felicito por su estilo, eso sí, da la impresión de un hombre poderoso y eso engaña cualquier ojo ávido de sangre vibrante.
Gracias por la visita, es usted bienvenido allá cuando guste.
OsCuRaS y ArDiEnTeS rEvErEnCiAs.
Ups... Y yo que tengo tantas canas.
Lo mejor de todo es el fondo de tu mensaje: Para el amor no hay edad.
Felicidades, son geniales tus textos, y gracias por la visita.
Un abrazo.
:)
Un saludete.
BUENO, A MIS 39 YA LAS DEJE DE CONTAR, VENCIERON Y SE ESTAN APODERANDO DE MI NEGRA CABELLERA. BENDITO SEAN LOS TINTES, JAJAJAJ.
PERO ALGO ES MUY CIERTO, LAS CANAS EN LOS CABALLEROS SE VEN ELEGANTISIMAS. LOS HACEN VERSE MAS INTERESANTES.
UN ABRAZO DESDE PUERTO RICO
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